En 2004, LEGO enfrentaba una crisis, con deudas y pérdidas significativas. Intentando competir con la tecnología, la marca se alejó de su esencia. Al adoptar el Design Thinking, LEGO escuchó a niños para entender sus verdaderas necesidades, descubriendo que preferían la libertad creativa sobre la complejidad de los sets. Implementaron LEGO Ideas, una plataforma que permitió a los fans proponer y votar por nuevas creaciones. Esta estrategia transformó a los consumidores en cocreadores, fomentando lealtad y generando sets emblemáticos. LEGO demostró que escuchar y empoderar a la comunidad es clave para la innovación y el éxito empresarial.
Cómo LEGO usó el Design Thinking para evitar la quiebra y convertirse en un ícono de la innovación